Como recordarán, Nike festeja este año su 40° aniversario y por este motivo es que está relanzando al mercado algunas de sus zapatillas más emblemáticas.
Luego de las Pre Montreal Racer, llegan las Nike Air Tailwind, el primer modelo de calzado de running en contar con el famoso sistema de amortiguación mediante cápsulas de aire en la entresuela.
Esta novedosa tecnología fue desarrollada inicialmente por Frank Rudy, un ingeniero aeronáutico que le ofreció su invento a Nike en 1977. Luego de casi un año de desarrollo para la aplicación de las cápsulas de aire a escala de producción masiva, Nike decidió patentar esta tecnlogía como “Air”, y presentó el primer modelo de Nike Air en el maratón de Honolulu, Hawai, en diciembre de 1978.
Las primeras partidas de Tailwinds -producidas en la única fábrica que Nike tuvo en Estados Unidos, en Exeter, New Hampshire- llegaron poco después a un pequeño grupo de tiendas especializadas. Exteriormente, las zapatillas no mostraban nada en especial que las distinguiera (las cápsulas de aire no se hicieron visibles hasta el lanzamiento de las Nike Air Max, en 1987), aunque sí se destacaban por su color plateado metalizado. Aunque ahora nos parezca extraño, para los parámetros de 1979 las Tailwind tenían un aspecto muy moderno y tecno. Los primeros pares volaron de las estanterías.
Pero surgió un serio problema. Contra lo que muchos temían, las cápsulas de aire de las Tailwind pudieron soportar la presión del pie humano en carrera sin mayores inconvenientes. Sin embargo, a los pocos kilómetros de uso, las capelladas se despegaban por completo de las suelas. La línea Nike Air debutaba con el pie izquierdo.
Nike investigó en su laboratorio y pudo determinar que lo más atractivo de las Tailwind, su color plateado, era la causa del problema. Sucedía que la pintura metalizada lo era en un sentido literal: las partículas de metal de la pintura hacían las veces de minúsculas navajas que cortaban la tela de las zapatillas mediante el roce producido al correr. Así fue que se decidió cambiar el color de las Tailwind a un gris algo más discreto, y asunto solucionado.
Más allá de su primer lanzamiento fallido, las Tailwind no tuvieron luego mucho éxito en el mercado. Como algunos de los propios ejecutivos de Nike reconocieron (varios de ellos, antiguos corredores del equipo de la Universidad de Oregon, como el propio Phil Knight, cofundador de la marca), la tecnología Nike Air aportaba efectivamente una amortiguación superior, pero el espacio requerido para la implantación de las cápsulas en la entresuela hacía que ésta fuera muy gruesa. Como los materiales de la época aún no estaban muy desarrollados, las zapatillas terminaban siendo muy pesadas, por lo cual no tuvieron mucha aceptación entre los corredores.
La línea Nike Aire tuvo mejor suerte en años posteriores, con diseños mejorados y adaptados al básquet y al tenis. En 1982, llegaron las Air Force 1; después las Air Jordan, en 1985; y luego las Air Max, en 1987, y entonces sí estalló la revolución del aire. De todos modos, las Tailwind han pasado a la historia como las primeras Nike Air, las zapatillas que dieron inicio a esa nueva era. Por eso tienen su merecida reedición, con reproducciones de las publicidades originales. Seguramente, los primeros avisos de zapatillas que no mostraban las zapatillas: Nike empezaba a vender conceptos, no productos.
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